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jueves, 2 de junio de 2016

Entrevista a don Pedro Calderón de la Barca

La máquina del tiempo

Me he encontrado una máquina del tiempo y la hemos utilizado. Escribo en plural porque, aunque me fui solo, volví acompañado. Y muy bien acompañado, por cierto.

El caso es que me di un paseo por nuestro entrañable siglo de oro (elegí el año 1670) y busqué al autor de El alcalde de Zalamea, el insigne Calderón de la Barca. No me fue difícil dar con él, pero sí que me costó un poco más convencerlo de meterse en la máquina y venir a conocer el siglo XXI. Al final, mis dotes de convicción y una buena llave de judo le hicieron cambiar de opinión. De buen grado entramos en la máquina, pulsé los botones correspondientes, tiré de la palanca roja sin dejar de sujetar a nuestro "invitado" y aparecimos en la España actual.

Ilustración realizada por Francisco Miñano Pellicer
Tras darle al gran dramatúrgo un buen paseo por todo el territorio nacional, y bajo la amenaza de no devolverlo a su dorado siglo, conseguí in extremis que me concediera una entrevista en la misma puerta de la máquina del tiempo. Reproduzco a continuación tan interesante testimonio.

La entrevista

ESDZ: Buenos días señor Calderón,
saludemos a la afición.

PCDLB: Por favor, llámeme don Pedro,
pues después de lo que he aguantado
viniendo aquí secuestrado
ya por nada me arredro...

ESDZ: Está bien, don Pedro.
Como bien usted habrá notado,
su nombre es hoy muy afamado
por obras como La vida es sueño.
Y mire que tampoco es pequeño
el éxito de El alcalde de Zalamea,
aunque poca gente sepa o vea
que su escrito no fue el primero.

PCDLB: Ya salió otra vez el temita
del ilustre señor Lope de Vega.
Que Dios lo vea cuando venga,
y decida quién es el que imita,
que yo defenderé mi honor
pues de eso trata mi obra;
y aunque su muerte me zozobra
don Lope no me escribe mejor.

ESDZ: Pero la fecha de su muerte
no deja lugar a dudas...

PCDLB (interrumpiendo): Fantoche que me acusas,
no tientes a tu suerte,
que te puedes buscar la muerte
si de inmediato no te excusas.

ESDZ: Mire, no me haga ese feo
y muéstreme más respeto
que me indigna por completo
su cambio de trato al tuteo,
y en este mal siglo le veo
perenne para los restos.

Detalle de la ilustración de Francisco Miñano

PCDLB: Disculpe usted mi osadía
no se me volverá a ocurrir
pues no quisiera más vivir
en estos alocados días.
Continúe su entrevista de una vez
pues necesito apurar mis desvelos
y volver a mi siglo, cielos,
sin volverle a usted a ofender.

ESDZ: Gracias le doy por sus palabras,
y también prometo no ofenderle más
preguntando por escritos de los demás;
mejor le pregunto por ovejas y cabras.
Y hablando de ellas le pregunto
sobre su estancia en La Serena:
¿tuvo en Zalamea* una buena
estancia en su conjunto?
La máquina del tiempo según Francisco Miñano
PCDLB: Por supuesto, fue honorable
lo de Zalamea de la Serena
donde con el honor matan su pena
como muestro en mi obra memorable.
Y ahora que he descubierto la tele
y las series y bazofias que en ella dan
con más razón a mi época quiero marchar
pues adaptar lo siguiente me duele:
(Canturreando) Al Oeste, en las Extremaduras
escribía y vivía
sin hacer mucho caso
a los de las armaduras.
Escribía en versos
sin cansarme demasiado
ya que por las noches
estudiaba para prelado.

ESDZ: Es cierto que usted se ordenó sacerdote
tras publicar su obra del famoso alcalde
y me consta que no le fue de balde
porque obtuvo alguna buena dote.

PCDLB: Pues sepa que no lo hice por los cuartos,
aunque quizás lo hiciera por vanidad,
de hecho este camino me condujo a la capital
como capellán de honor de Felipe cuarto.
Ahora con Carlos segundo, de capellán mayor
se me están agotando los dineros
(como me descuide me quedo en cueros)
mientras me critican el ser escritor.

ESDZ: ¿Y quién narices se atreve
a tamaña desfachatez?

PCDLB: Los más extremistas moralistas, ya ve,
es lo que tiene el que al Señor se debe.
Aunque yo, por supuesto, ni desfallezco ni dimito
y sigo haciendo en este país el mejor teatro
lo que me facilita los mejores y reales tratos
aunque ahora mis obras también versen sobre mitos.

Viajar en el tiempo según la ilustración de Francisco Miñano

ESDZ: Hablando de mitos y curiosidades
¿es cierto que fue usted un destacado militar?

PCDLB: Este episodio de mi vida fue fenomenal
aunque repleto de pendencias y veleidades.
Guardo muy buen recuerdo como caballero
de la orden de Santiago, a la que representé,
siendo un luchador hasta que me licencié,
por una herida que en Lérida me hicieron.
Y sepa que si no fuera por las secuelas
usted no me habría arrastrado aquí,
ni por lo criminal ni por lo civil
ni clavándome en el lomo esas espuelas.
Escenarios de El alcalde de Zalamea, en Zalamea de la Serena

ESDZ: Que no son unas malditas espuelas
que son juanetes de tamaño regio
que mantengo desde el colegio
o si lo prefiere, desde la escuela.
Pero no hablemos de mis defectos
y volvamos a lo de El alcalde de Zalamea.
Le he llevado a que esa obra vea
representada por unos vecinos afectos
¿le habrá parecido a su autor perfecto
u opina que su creación se ningunea?

PCDLB: Si yo hubiera sabido que así iba a suceder
con más razón la hubiera escrito
pues sería de desalmado proscrito
privar al mundo de este buen proceder.
Los vecinos de esta localidad
bien pueden alardear
pues a base de mucho trabajar
la representan con gran calidad.
Solo espero y deseo con ilusión
que esta actividad cada año se repita
para que mi obra no se vuelva maldita
y no se pierda nunca tal afición.

Representación de El alcalde de Zalamea, en Zalamea de la Serena

ESDZ: Ahora que nombra lo de obra maldita
y habiendo leído usted El secreto de Zalamea
en el que asesinatos y teatro no escasean
diga si esta novela le gusta o si le irrita.

PCDLB: Pues habiéndola leído obligado
por usted, escritor secuestrador,
le diría ahora mismo sin rubor,
que no se la recomiendo ni al más odiado,
pues es de todos bien sabido
que leer cualquier cosa forzado
nunca habrá en nadie fomentado
el gusto por lo leído.
Pero como usted me tiene secuestrado
y quiero volver a mi tiempo
le diré lo que no pienso
y es que su obra me ha encantado.
Momento en el que obligo a Calderón a leer El secreto de Zalamea (ilustración de Francisco Miñano)
ESDZ (ruborizado): Con esas últimas palabras nos quedamos
así que ya saben vuesas honorables mercedes
que si les apetece leerlo a ustedes
aún sin estar forzados ni secuestrados,
pueden conseguir un ejemplar bien cuidado
en librerías como la ilipense Ficus que son,
al igual que la web de libros punto com,
de los pocos a los que no se les ha agotado.

La máquina del tiempo de Francisco Miñano

PCDLB: Ea, pues tire ya de la palanca roja
a ver si llego a cenar a mi casa
que ya me ha dado bastante la brasa
con su libro y con sus cosas.

Despedida

Tras agradecer a don Pedro sus amables respuestas y prometiéndole un nuevo encuentro en el futuro (y en el pasado) si la máquina del tiempo no se escacharra (promesa a la que respondió con maldiciones y amenazas varias), le devolví de nuevo a su época, en la que indudablemente se siente más féliz y cómodo, dado el éxito del que goza. Y yo, puede que viaje de nuevo en el tiempo y localice a algún otro infeliz al que entrevistar obligado (o voluntario, no sé). Tendrán ustedes noticias al respecto.

Portada de El secreto de Zalamea

Hasta la próxima entrada. (Clic aquí para ver otras portadas de El secreto de Zalamea).

*Mis agradecimientos a Antonio José Centeno Malave por la información facilitada sobre el paso de Calderón por Zalamea de la Serena.

jueves, 19 de mayo de 2016

Representación de El alcalde de Zalamea en Zalamea de la Serena

Escenarios de El secreto de Zalamea: la representación teatral de El alcalde de Zalamea

Calderón de la Barca escribió la versión más conocida y extendida de El alcalde de Zalamea. Sin embargo hay antecedentes de esta obra como la versión previa de Lope de Vega, y hay incluso algún recalcitrante que discute si la Zalamea de dicha historia es Zalamea de la Serena (Badajoz) o Zalamea la Real (Huelva). No vamos a entrar aquí a dilucidar esta cuestión, pero lo cierto es que la mayoría de expertos, por las pistas que deja Calderón en su texto, otorgan a la población pacense la ubicación definitiva de la trama (de hecho, a día de hoy los académicos no tienen ninguna duda al respecto). Y es por ello que sus vecinos, orgullosos del protagonismo que el afamado libro les otorga, actúan cada mes de agosto frente a miles de espectadores para representarla.

Un momento de la representación de 2013
Os preguntaréis por qué le dedico un artículo a esta obra de teatro representada por los vecinos de Zalamea de la Serena. La respuesta no puede ser más simple: porque es uno de los acontecimientos importantes de mi novela El secreto de Zalamea (ver vídeo). Para empezar, Alicia Herrero, primer personaje asesinado de mi obra y responsable de reunir en Zalamea a los invitados a su fiesta de cumpleaños, había planificado una semana con ellos en la que el colofón consistiría en ver todos juntos la función del viernes de El alcalde de Zalamea. Así las cosas, con Alicia fallecida, los invitados deciden cumplir su deseo y, cerca del final del libro la mayoría van a ver la obra calderoniana, donde uno de ellos, además, tiene la intención de interrumpir la actuación y desvelar públicamente la identidad del autor de los crímenes. Lo que sucede a continuación es, cuanto menos, sorprendente, como bien saben los lectores de El secreto de Zalamea. Pero no voy a desvelar más, así que volvamos a lo que nos ocupa que es conocer más sobre la representación vecinal de El alcalde de Zalamea que, por cierto, ya ha recibido varios premios y menciones.

Los escenarios

Desde 1994, si mi memoria no me falla, los vecinos de Zalamea representan la obra en la plaza de la Constitución.

Plaza de la Constitución de Zalamea. Al fondo los escenarios, la iglesia y el dístylo
En este lugar sitúan varios escenarios sobre los que desfilan tanto los personajes principales como un nutrido grupo de figurantes de la localidad (más de quinientos).

Escenarios de El alcalde de Zalamea frente al dístylo romano y la parroquia de los milagros
La propia plaza, cubierta de tierra, es un escenario más en el que, además de los protagonistas de El alcalde de Zalamea, desfilarán rebaños, caballerías, soldadesca, ciudadanos y comerciantes varios.

Detalle de la plaza de la Constitución: escenario de tierra batida
Calentando el ambiente en las calles

Antes de la representación de la obra, durante el resto del día, vecinos y vecinas del pueblo actúan por las calles recreando escenas de la época (recordemos que El alcalde de Zalamea se ambienta a finales del siglo XVI, en el verano de 1580 si los cálculos y memoria no me fallan).

Recreaciones del siglo XVI: las lavanderas I
Mientras soldados a pie y en caballería, así como el propio rey don Felipe II, desfilan por las calles de la población (no pude sacar fotos de esto), un grupo de lavanderas cantan y discuten durante sus quehaceres.

Recreaciones del siglo XVI: las lavanderas II
Con mucha gracia y profesionalidad, las ilipenses deleitan a los visitantes con divertidas rimas y canciones en un rincón decorado cual orilla del río Cagancha.

Recreaciones del siglo XVI: las lavanderas III
También los bordados y el encaje de bolillos son fielmente recreados por otras mujeres vestidas de época.

Recreaciones del siglo XVI: encajeras I
Con gran maestría estas mujeres elaboran sus creaciones en plena calle, a la vista de todos.

Recreaciones del siglo XVI: encajeras II
De este modo turistas y autóctonos las contemplan durante la labor, que realizan con maestría y una gran sonrisa en sus rostros.

Recreaciones del siglo XVI: encajeras III
La representación

Y por fin cae la noche, llega el frescor y, previa adquisición de las correspondientes entradas, el público comienza a llenar las gradas dispuestas al efecto. La capacidad de este teatro al aire libre supera ampliamente las dos mil plazas. Y se llena.

Parte de las gradas del recinto al aire libre, fotografiadas desde otra grada
Si no me falla la memoria la actuación se celebra tres veces cada año durante una semana de agosto, de la forma en que explico a continuación: el jueves se hace una representación para familiares, amigos y vecinos de Zalamea. El viernes y sábado se representa para el público general, mayoritariamente procedentes de fuera, y con su correspondiente venta de localidades.

Últimos preparativos minutos antes del inicio de la representación
Por lo que sé, durante el año los vecinos (que aunque no son mayoritariamente profesionales ejecutan su actuación con gran profesionalidad) continuamente ensayan y preparan sus papeles.

Preparativos finales
Además, unos días antes del estreno (y durante el resto del año en diversas ocasiones) trabajan con el director profesional de la obra que termina de redondear la representación para que todo salga perfecto.
La única foto que hice durante la representación, al inicio
Y lo hacen tan bien que hasta me olvidé de tomar fotos durante la actuación (solo hice una al principio, la que podéis ver aquí arriba, si hubiera sacado más fotos las pondría aquí pero, como veis, me absorbieron totalmente).

Y esto es, en esencia, lo que sucede durante una semana de agosto en Zalamea de la Serena.

Hasta la próxima entrada.

jueves, 12 de mayo de 2016

Hoteles y pueblos de El secreto de Zalamea

Escenarios de El secreto de Zalamea: hoteles y pueblos

En este artículo resumiremos los escenarios de la novela El secreto de Zalamea, acompañándolos de enlaces que permitan ampliar información sobre los mismos (muchos de estos enlaces se dirigen a artículos de este mismo blog).

Y es que los protagonistas de El secreto de Zalamea, al no ser oriundos de la zona sino investigadores, se alojan en dos hoteles de Zalamea de la Serena. Por supuesto, hay más hoteles en la localidad, pero concentré a los personajes en esos dos, tal vez por la relación del nombre de los mismos con la trama.

Tomando notas en Cancho Roano
Por supuesto he visitado los dos establecimientos, aunque sin llegar a alojarme (en uno sí me alojé después de publicarse la novela). Al menos disfruté de sus áreas comunes, lo que incluye cafetería/comedor. Me documenté sobre las cartas de los restaurantes y algunos datos más, aunque algunas informaciones que doy en mi obra son inventadas por motivos meramente literarios.

Hotel Trajano

Uno de los escenarios de El secreto de Zalamea es el hotel Trajano, emperador romano al que está dedicado el dístylo de Zalamea, uno de los escenarios de la novela. Está a las afueras del pueblo y dispone de una amplia terraza. En él se alojan varios arqueólogos y el protagonista, Mauricio Alonso.

Hostal Calderón

El otro establecimiento es el hostal Calderón, en referencia al autor de El alcalde de Zalamea cuya obra se representa en una de las escenas de El secreto de Zalamea. En él se alojan también algunos arqueólogos, así como Elena Garzón, la becaria ayudante de Mauricio.

Zalamea de la Serena


Centro neurálgico de la acción, la mayoría de las escenas transcurren en sus calles o en su término municipal. Tiene casi cuatro mil  habitantes, de los cuales un importante porcentaje actúan en la representación teatral de "El alcalde de Zalamea". Además de los hoteles mencionados, estos son los principales escenarios de la novela en Zalamea:

Yacimiento arqueológico de Cancho  Roano (en el término municipal).

Cancho Roano: detalle
Casa cuartel de la Guardia Civil.

Plaza de Calderón de la Barca.

Alrededores del castillo de Arribalavilla.

Zona de la calle Fuente.

Plaza de la Constitución con su dístylo romano y como escenario en el que los vecinos del pueblo representan la obra de teatro de "El alcalde de Zalamea".

Momento de la representación de "El alcalde de Zalamea" en Zalamea
Campanario

Campanario tiene una población de unos cinco mil habitantes y su papel en El secreto de Zalamea se centra en un escenario de carácter arqueológico: el yacimiento arqueológico de La Mata.

Magacela

Con algo más de quinientos habitantes los escenarios de la novela localizados en Magacela son los siguientes:

Dolmen de Magacela.

Parte de Magacela y Los Pajares desde el castillo
Barrio de los Pajares.

Magacela desde Los Pajares

Magacela vista desde las cercanías del dolmen
La comarca de La Serena y otros escenarios

La mayoría del resto de escenas se desarrollan circulando por las carreteras de la comarca pacense de La Serena, o en la casa cuartel de la Guardia Civil de Villanueva de la Serena. Aunque hay alguna escena suelta ambientada en Madrid y en la ciudad cacereña de Plasencia.

Esto es todo por ahora, hasta la próxima entrada.

jueves, 5 de mayo de 2016

¿Un antiguo oráculo en Extremadura?

Escenarios de El secreto de Zalamea: el dístylo romano de Zalamea de la Serena

Otro de los escenarios importantes en la novela El secreto de Zalamea es el dístylo romano que hay en la plaza de la Constitución y, también, el propio entorno de la misma, ya que en ella se celebra todos los años la representación de El alcalde de Zalamea, representado por los propios vecinos del pueblo y durante la cual sucede una de las escenas del libro.


Vídeo: el dístylo de Zalamea y su entorno en la plaza


Ahora bien, ¿nos pone este dístylo en la pista de un antiguo oráculo en la comarca de La Serena? ¿Podría haberse ubicado este oráculo en el templo tartesio de Cancho Roano?

Vamos a conocer un poco la historia de este dístylo, acompañando el texto, como viene siendo habitual, de fotos y de vídeos y, de paso, vamos a dilucidar la existencia o no en la antigüedad de un oráculo en la zona.

El dístylo romano de Zalamea de la Serena

¿Qué es un dístylo? Se trata de un monumento sepulcral. Se construiría en honor al emperador romano Trajano, que era originario de la península ibérica (nacido muy cerca de Sevilla). Se compone de un podio sobre el que se levantan dos columnas corintias (una de ellas se conserva incompleta) y el conjunto mide casi veinticinco metros de altura.

Maqueta del dístylo de Zalamea
¿Qué tiene de peculiar este monumento sepulcral?

Lo primero que cabe reseñar sobre este dístylo es que es ÚNICO en europa occidental y, por supuesto, en la península ibérica. No hay nada igual en las cercanías. Para encontrar algo similar hay que irse, por lo menos, a Grecia.


Vídeo: el dístylo romano de Zalamea

El oráculo de Delfos

El referente más cercano al de Zalamea lo tenemos, como decía, en Delfos (Grecia). Concretamente en el templo de Apolo, sede del oráculo de Delfos, el más importante del mundo griego. Un monumento similar al de Zalamea apareció en tan mágico lugar.

Desde luego, no es el único, pero ya hay que irse fuera de Europa, a sitios como Siria o Iraq, para encontrar otros dístylos similares. Sin embargo, en territorios europeos, tenemos, como digo, tan solo dos dístylos localizados, y uno de ellos está en la sede de un oráculo. Esto me hizo plantearme si no habría algún tipo de relación entre la existencia de estos centros adivinatorios y este tipo de construcción.

¿Un oráculo en Cancho Roano o en Zalamea?
 
¿Habrá, por tanto, alguna relación entre Cancho Roano y el dístylo? Vale, ni las cronologías ni las culturas coinciden, diréis. Y tenéis razón. Como es obvio, el dístylo romano ilipense se construiría siglos después del abandono del templo tartesio de Cancho Roano. ¿Pero y si los romanos (que probablemente copiarían esta estructura de la cultura griega) sabían algo del pasado del territorio que ocupaban? ¿Y si conocían de la existencia de un antiguo oráculo en algún lugar de La Serena extremeña? ¿Y si quisieron imitar lo que en Delfos habían encontrado en su día?

Al fondo el dístylo de Zalamea
Veamos algunas pistas:
  • En Delfos aparecieron muchas estuatillas y exvotos varios. Entre ellos una mujer desnuda abierta de piernas sentada sobre un trípode, lo que me recuerda a la esquemática mujer embarazada del altar de Cancho Roano. Además de muchas estuatillas de toros... 
    ¿Mujer embarazada abierta de piernas? ¿Sobre un triángulo / trípode?
  • Esto último nos lleva a Creta, una de las hipotéticas sedes de la legendaria Atlántida. Y es que la influencia de la civilización  micénica en el culto a Apolo en Delfos parece más que contrastada.  El mito cuenta que Apolo se convirtió en delfin (de ahí podría venir el nombre de Delfos) para atraer a un barco cretense y hacer que sus ocupantes se convirtieran en sacerdotes del nuevo templo. Pero dejando aparte los mitos, solo se han encontrado pruebas de que el culto al Apolo délfico se llevase a cabo en Creta en época micénica. Demasiadas coincidencias y, de nuevo la conexión atlante.
  • Hay teorías que hablan también de la herencia atlante de Cancho Roano, e identifican lo que parece un escudo en la estela de Cancho Roano con una representación de la Atlántida en la que el templo de Poseidón estaría en el centro. Mientras, en Delfos, está el templo de Apolo. Ahora bien, ¿son lo mismo Poseidón y Apolo? Desde luego que no, pero parece ser que Poseidón pudo ser una de las divinidades del templo de Delfos que luego se consagrara a Apolo. Además, ambos colaboraron por orden de un ofendido Zeus en la construcción de las murallas de Troya. ¡Las murallas de Troya! Significativo. En fin, lo de estas murallas no parece que tenga mucho que ver con lo que estamos tratando, pues es otro capítulo del que hablaremos dentro de algunos años (sí, años) porque ahora no procede. Pero cuadrará, ya os adelanto que todo esto cuadrará en uno de mis próximos libros. Y hasta ahí puedo "leer".
¿La atlántida o un escudo?
Delfos, Creta, Atlántida, Doñana... siempre la Atlántida... Y no voy a extenderme pero podríamos hablar también de Hércules y sus misiones en la península ibérica (robar el ganado de Gerión y las manzanas de las Hespérides), con todo el significado de las mismas (ganadería y agricultura podrían tener su origen en territorio tartesio -o atlante- y desde ahí haber sido extendido por los griegos al resto del mundo, contraviniendo a toda la historiografía científicamente aceptada) en cuanto a lo avanzado de la cultura en aquel rincón del mundo. La cuestión es que todo parece apuntar a que una especie de oráculo pudiera haber ejercido en un extraño y peculiar edificio totalmente fuera de lugar llamado Cancho Roano (igual que el dístylo también es una construcción inusual en la zona -y tan inusual), o en otro templo aún por descubrir. Y también podría pasar que tras el abandono de Cancho Roano, el oráculo ejerciera en algún sitio cercano al sepulcral dístylo. Quizás debajo de la iglesia de nuestra señora de los Milagros, adyacente al romano monumento, queden los restos de un templo dedicado a Apolo o a Poseidón, Atenea, etc., en el que se estableciera un oráculo de larga tradición. El reto está en encontrar las pruebas que confirmen esta teoría.

El dístylo, la iglesia y los escenarios de El alcalde de Zalamea


Teatro y dístylos

Por cierto, entre los hallazgos arqueológicos en torno al mencionado templo de Apolo en Delfos, además de un monumento sepulcral similar al dístylo ilipense, apareció un teatro (ver mapa). Y, casualmente (¿causalmente?), junto al dístylo romano de Zalamea se celebra en la actualidad ¡una obra de teatro! ¡Ni más ni menos que la representación de El alcalde de Zalamea de Calderón de la Barca! Curioso, ¿verdad?


El escenario de El alcalde de Zalamea frente al dístylo



Meras casualidades o auténticas causalidades, el oficio de escritor me obliga una vez más a elucubrar, imaginar y especular sobre la base de lo que conocemos para abonar el universo del misterio y de los sueños que podrían hacerse realidad.




Vídeo: acercamiento al dístylo con campanadas...

Espero que os haya gustado este artículo, os dejo con un par de artículos en los que conocer más sobre el dístylo ilipense.

Enlaces

Un artículo de Caminos de cultura.

Otro artículo, esta vez de Iberia mágica.

El dístylo de Zalamea al fondo
Hasta la próxima.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Escenarios recreados: representación de El alcalde de Zalamea

Una de las escenas de El secreto de Zalamea se desarrolla durante la representación de la clásica obra "El alcalde de Zalamea" en la Plaza de la Constitución de Zalamea de la Serena. Son los propios vecinos de la población quienes la representan, orgullosos (con razón) de vivir en la ciudad en la que Lope de Vega primero y Calderón de la Barca después (y con bastante más éxito que el anterior) ambientaron las andanzas del capitán don Álvaro de Ataide y don Pedro Crespo, entre otros.


Durante la representación salen rebaños de ovejas, vecinos con los papeles de ciudadanos de la época en sus respectivos oficios, etc.


Desde una orilla Mauricio Alonso contempla la obra (junto al resto de público que no hemos representado en esta escena por imposibilidad material).


Además, la organización de la obra proyecta el título de la misma (El alcalde de Zalamea) sobre una de las paredes de los edificios ante los que se representa. En nuestra recreación también se puede leer dicha proyección en letras amarillas.


No podemos desvelar mucho más para prevenir el spoiler pero sí quisiéramos destacar la posición de nuestro querido protagonista Mauricio (en la foto superior se le ve abajo a la izquierda y en la siguiente foto está arriba a la izquierda) disfrutando de la puesta en escena de la célebre obra de Calderón tal y como en la novela.


Y esta es la última de nuestras recreaciones. Esperamos que les hayan gustado. ¡Y feliz 2016!